El blog deportivo de rodasons

miércoles, 20 de agosto de 2008

$>Si ya decíamos nosotras...

En el blog de Ananula hemos estado comentando el desastre en algunas retransmisiones de Televisión Española ... Esa final de los 100 mariposa que vimos en diferido a las 4 de la mañana  porque REPETÍAN el partido de Nadal en Semifinales (ese que vimos a la hora de la siesta... ¿O no? ¿O es que preferíamos dormir la siesta y verlo en diferido ... a las tantas?).  Y lo de Nadal tiene su explicación, porque es Nadal, número uno, y demás... Pero ver en diferido la jornada "en directo" es de traca.

Téngase en cuenta que la culpa es de las que queremos ver a Phelps en directo. Y ya es que mis padres tienen televisión por cable y me conecté a Eurosport porque sino, no me entero.

Pero no debemos ser tan raras... Extracto de un artículo de Jesús Ruiz Mantilla para elpais.com, en el que más o menos se explica eso.

JESÚS RUIZ MANTILLA

Soñar olímpicamente

Es un cuidadoso ejercicio que muchos realizamos cada cuatro años. Estar pendiente de los Juegos Olímpicos... Las 24 horas del día, a poder ser. Acompañando por esos mundos de Dios a atletas míticos, nadadores que retan el reino de Neptuno en una piscina; equipos de lo que sea: de waterpolo, baloncesto, voleibol, jockey hierba, balonmano; individuos que luchan a fondo con el fantasma de sus oscuras barreras y consideran al adversario un espejismo más que un contrincante; yudocas, remeros, ciclistas, espadachines, tenistas, gimnastas que pelean por hacerse un hueco entre las leyendas. Aquellas que se rememorarán puntualmente con su épica cronometrada a cuestas cada cita olímpica a escala global.

Pendientes de qué récord se ha batido, comprensivos y frustrados con las derrotas que produce el mal fario, más nerviosos que ellos en ocasiones, soportando la tensión previa de las finales, con las uñas bien repasadas antes de la llegada a meta. Pese a que muchos nos las tengamos que comer en diferido esta vez porque en Televisión Española dan más énfasis a las limitadas hazañas patrias que al rastro de la verdadera gloria. Se están luciendo con las retransmisiones, de verdad. Son capaces de prestar más importancia a cualquier mindundi, por muy español que sea, que al asombroso Michael Phelps. Lo suyo es el contumaz triunfo del periodismo paleto, ése en el que abundan comentarios de chichinabo y valoraciones de patio de colegio.

Con cada olimpiada hemos reforzado nuestros siempre básicos conocimientos en geografía, aunque sólo sea mirando en el mapa dónde queda Trinidad y Tobago o Botsuana y nos hemos preocupado por la situación política de según qué sedes. Ahora vivimos la fiebre china. Nos queda Londres para 2012 y si somos lo bastante hábiles para no perdernos en atrabiliarios fracasos quijotescos, Madrid será olímpica en 2016.

Pero antes de que empecemos a soñar vamos a tener que sufrir unas cuantas pesadillas. Nos quedan por batir en Madrid unos cuántos récords de surrealismo, por lo que se ve. Consuela hacerse a la idea de que quienes inauguren esos juegos serán, a tantos años vista, cadáveres políticos. Empezando por ella, la innombrable en una crónica olímpica que se precie porque lo suyo son las marcas de otro pelaje. Antes de ver nuestro sueño cumplido, no nos hagamos ilusiones. Se llevarán por delante unas cuantas conquistas de la cosa pública. Desde la sanidad y la educación, ya desmanteladas, tísicas y en los huesos, a la buena fama de la esencia madrileña. Antes querrán encerrar la ciudad entre una muralla de provincianismo, un bastión de esencias en guerra. Vacunarla contra el cosmopolitismo y la cara mestiza que debe lucir cualquier capital europea de pro a base de ese chotis ultraliberal que nos quieren hacer bailar a todos, con rosario y misas incluidas.

 


Publicado por rodasons @ 23:55 | Noticias | 1 Comentarios | Enviar

Comentarios

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  • Autor: ananula
  • Fecha: jueves, 21 de agosto de 2008
  • Hora: 22:41
más razón que un santo, somos unos paletoides que no somos capaces de mostrar un mínimo respeto por los grandes ases del deporte mundial, sólo nos miramos el ombligo en estos Juegos Olímpicos y lo de TVE lamentable, lamentable...